Dicen los entendidos en vinos que un buen caldo se aprecia mucho mejor cuando ya lo has ingerido. Es después de haberlo bebido cuando realmente te llena la boca de sabor y es en ese momento cuando eres capaz de acabar de determinar si es realmente bueno o no. A mí, que no entiendo nada de vinos, últimamente me pasa algo parecido con las Eixides que hacemos. Cuando estamos en plena ruta y el camino se complica entonces sufres, sudas, maldices y cuando ya te dejas el alma en cada pedalada te preguntas a ti mismo ¿qué haces aquí en medio de la montaña?, ¿qué se te ha perdido?, qué diablos hacemos por estos lugares en los que ya cuesta ir de senderista con un bicicleta que lo único que hace es estorbar y pesar. Es después, normalmente unos días después de la Eixida, cuando ya estás descansado y recuperado, y ya no te duelen las piernas, cuando te das cuenta que el esfuerzo ha valido la pena. Entonces comienzas a pensar y a diseñar la próxima Eixida porque en el fondo esto es adictivo, y si encima, la Eixida que acabas de hacer es una que sin estar muy pensada nos ha permitido subir de Biniaraix al Túnel de Montnàber sin tocar carretera, y devolvernos a Biniaraix por el mítico Barranc, entonces la adicción ya no tiene cura.

 

Tengo que confesar que la ruta original ni se acercaba al Barranc, yo lo que quería conseguir era subir hasta el túnel y de ahí, o ir a buscar Montcaire y volver por Es Bosc de Bàlitx y Mirador de ses Barques, o ir por Es Camí des Cíngles hasta Es Funicular y volver por no lo sé, qué más da. Yo quería subir hasta la zona del túnel sin tener que ciclar por la carretera del Puig Major, o en último extremo, utilizarla lo mínimo posible, ahí arriba en el túnel, si llegábamos, ya decidiríamos por dónde continuar.

Seba y yo vamos descargando las bicis de mi angosto coupé, estamos aparcados en el lavadero de Biniaraix, justo donde comienza Es Camí d’es Barranc, miro el inicio del camino con respeto y durante el tiempo que tardamos en descargar y montar la bicis noto un lento pero continuo goteo de excursionistas que lo enfilan. Voy pensando que por ahí mejor ni intentarlo. Sé cómo es la última parte de este camino porque la hice hace algunos años y recuerdo un sendero estrecho, empedrado y con miles de escaleras; todo malo para ciclarlo. También voy pensando en los comentarios que me hizo @alex la semana pasada describiéndomelo, y aunque tengo alguna leve tentación, me la voy quitando de la cabeza y me voy concentrando en el camino por el que pensamos subir hasta Montnàber.

 

Lo veo difícil, le comento a Sebas poniéndome el casco y los guantes, hay muchos carteles con avisos que no te invitan a pasar; Camino exclusivo vecinos, prohibido el paso, este camino permanecerá cerrado durante la noche, etc, etc, etc. Ajusto la tija a la altura que mejor se acomoda a mi anatomía, me subo a la bici e interrogo a Sebas con la mirada. Es pronto y la gente suele dormir el sábado por la mañana, además a estas horas los caminos privados suelen estar tranquilos, no hemos venido hasta aquí pagando peaje para abortar ahora. Click, click, click, plato mediano, piñón grande y ala, hacia Montnàber, si está cerrado o nos paran pues pedimos perdón y mala tarde, pero vamos a intentarlo. Sabemos por Google Maps y Web Sites de otros grupos MTB que este camino nos sube hasta Montnàber, y que esta finca está “lamiendo” la carretera del Puig Major y además tan cerca del túnel, que sería ideal poder pasar. Pero no tenemos absolutamente ninguna referencia de si esto es posible o no, o incluso, de que sea posible llegar a Montnàber. Encima no tengo Plan B, menos mal que hoy sólo somos Sebas y yo y estamos dispuestos a una Eixida rana y volver a casa sin sudar el culotte. 

Vamos subiendo suave, primeras rampas, seguimos avanzando y no vemos a nadie, se confirma mi teoría de que por estos caminos poco transitados no se encuentra a nadie los Sábados por la mañana. No encontramos ningún problema de paso, al contrario, nos pasa un coche y nos saluda, quizás nos haya confundido con algún vecino. Al rato yo ya voy con el molinillo metido y comienzo a notar que las rampas son importantes, agradezco que este camino esté asfaltado y en muy buen estado, si fuera con piso de tierra sería bastante dificilillo subir por aquí. Maravillosas las vista que vamos obteniendo a medida que subimos, también me llama mucho la atención lo cuidadísimo del entorno que nos rodea, la verdad y aunque ya lleve una sudada importante, esto me está gustando. Subimos alegres pero sin correr y exceptuando un despiste mirando el mapa que nos hecho tomar un desvío equivocado no hemos tenido ningún problema hasta “Sa Cabana”. A partir de aquí se acaba el asfalto y encontramos la primera verja con un cartel que te ruega la dejes cerrada por haber animales sueltos, pensamos que si te ruegan cerrar es porque te dejan pasar, así que ni nos lo pensamos y pasamos, ¡¡¡ya olemos Montnàber!!!.

 

La pista que tenemos ahora es de piedra suelta y ancha, se cicla regular, lo que pasa es que después de la subidita que acabamos de hacer ciclar ahora cansados sobre piedra suelta, aunque sea pista ancha, cuesta bastante. Y “poc a poc” vamos “tira tira” hacia arriba, siempre hacia arriba, me comenta Sebas si sé cuándo empieza a bajar este camino y le tengo que decir que se olvide de bajar por ahora, por aquí no hay bajada, no existe, a no ser que demos media vuelta y volvamos por el mismo camino hasta el túnel no hay ninguna posibilidad de bajar. Después del comentario de Sebas, que me ha dejado totalmente fuera de juego, voy pensando si sabrá Sebas realmente a dónde vamos. En fin, seguimos subiendo hasta que, y ahora sí, encontramos valla con “botador” y un cartel (muy mal pintado por cierto) de prohibido bicis. Es el momento de tomar una decisión, porque si hace un rato olíamos Montnàber, ahora y mirando el mapa, ya estamos oliendo el túnel. Yo no soy muy amigo de invadir propiedad privada, prefiero respetar las normas y no molestar, si hay un prohibido bicis es porque por aquí no nos quieren, ¿por qué no nos quieren?, ¿quién ha hecho algo tan mal que no nos inviten a pasar en bici?, en fin, o ignoramos el cartel y pasamos, o buscamos una alternativa, o giramos y volvemos al coche, no vemos más opciones.

 

Os prometo que hemos intentado encontrar una alternativa para no tener que saltar por el “botador” con las bicis pero no la hemos encontrad, Por aquí arriba sólo está este camino, cualquier otro sendero alternativo acaba en un talud, un peñasco, o en cualquier otra cosa imposible de pasar. Así que propongo a Sebas pasar con las bicis y llevarlas empujando, nada de ciclar, vamos andando con el objetivo de no romper completamente la prohibición que hemos visto. Mirando por n-ésima vez el mapa vemos que justo antes de llegar a Montnàber hay un desvío por dentro del bosque que nos lleva directamente a la carretera sin tener que pasar por delante las casas. Así que vamos andando y dispuestos a tomar el primer desvió a la derecha que encontramos, y lo hemos tomado, y el siguiente a la derecha también, y el siguiente ya nos ha parecido que tenía que ser el de la izquierda, y el de después tenía mejor pinta el de en medio, y así hemos estado como una hora medio perdidos por el bosque de Montnàber tomando antiguos caminos de carbonero, eso sí, siempre subiendo y siguiendo la máxima de José Antonio que dice; ante la duda el camino bueno es el que va hacia arriba.

Este bosque es un laberinto, ahora mismo creo que sería incapaz de repetir la ruta que hemos seguido, a veces hemos visto huellas de bicis, otras veces de 4x4, y la mayoría de las ocasiones nada que nos diera una mínima indicación sobre qué desvío tomar. Y cuando Sebas me comentaba que esto ya no podía seguir subiendo más porque si no ya entraríamos en la estratosfera (son palabra textuales de Sebas), se nos ha aparecido detrás de unos pinos la pared de la carretera. Sólo teníamos que empujar las bicis por un pequeño talud, saltar la valla quitamiedos y poníamos las Maxxis en la carretera del Puig Major, y cuando lo hemos hecho no me creía lo que estábamos viendo. Resulta que el laberíntico Bosc de Montnàber nos había situado a escasos metros del túnel, aproximadamente unos 3 Km. más arriba de lo que yo había previsto. Nos parecía raro que ese trozo de desvío que habíamos visto en el mapa fuera tan largo, andábamos perdidos por caminos que no están el mapa y hemos acabado a escasos metros del túnel. Ya a boca del túnel es cuando te sientas, te quitas el casco y los guantes, abres la mochila, sacas el bocata y merendando miras a tu alrededor para ver si los “guiris” (y no tan guiris) miran tu bici que has aparcado en un lugar estratégico para que se vea bien que tu allí, has llegado en bici, je, je, je.

 

Merendando Sebas me pide por dónde pensamos continuar, miro el mapa y veo Es Camí des Cíngles que nos lleva al funicular, lo veo atractivo pero hoy estoy cansado, no contaba con las rampas del laberíntico Bosc de Montnàber, lo dejo para una futura Eixida. Miro otra vez el mapa y veo Montcaire y el Bosc de Bàlitx, ¡cómo me gustaría ir por ahí!, pero me preocupa  que haya problemas de paso por Montcaire. No lo sé, me da igual, yo quería llegar aquí y aquí estamos, la vía de bajada puede ser incluso por carretera, dejarse caer hasta Es Mirador de Ses Barques y ahí tomar alguna GR hasta Fornalutx o Soller. Finalmente miro otra vez el mapa y leo GR221 Barranc de Biniaraix, no era ni de lejos lo que tenía pensado pero me entra un escalofrío, recuerdo que el coche está justo en el lavadero donde acaba, creo que no hay problemas de paso, y encima estamos aquí arriba, con lo que nos ha constado subir es “ara o mai”, miro a Sebas y le digo que volvemos por Es Barranc, se acerca y sólo me pide una cosa, ¿está nuestro estado físico en condiciones de bajar por ahí?, le contesto sinceramente; No.

De todas maneras, ahora mismo, y más que nuestro estado físico para bajar por el exigente y mítico Barranc, me preocupa mucho más otra cosa. Delante de nosotros tenemos 400 mts de la más absoluta oscuridad, eso es lo que pone el cartel que indica la longitud del túnel que tenemos que cruzar si queremos bajar por Es Barranc. Evidentemente no llevamos luces. Calculo mentalmente que podemos hacer esos 400 mts en unos 3 o 4 minutos, y mientras me voy acabando la merienda intento determinar si entre las oleadas de coches que lo cruzan en la misma dirección que lo queremos cruzar nosotros existen espacios de ese tiempo. Así como en sábado por la mañana los caminos privados están tranquilos, resulta que el sábado a medio día el Túnel de Montnàber está peor que el Borne en los días de fiesta. Lo veo muy complicado, sinceramente lo veo complicadísimo meterse en ese negro agujero con las MTB. Sopeso la posibilidad de pasar a pié por la acera pero la veo tan estrecha que me parece ridículo intentar pasar de esta manera con las bicis al lado, no se puede. Ya casi daba la vía de vuelta por Es Barranc por perdida cuando me llama la atención un pequeño grupo de ciclistas con “flacas” que hace un momento nos han pedido el favor de hacerles unas fotos con su cámara. Me doy cuenta que pretender cruzar el túnel en la misma dirección que nosotros, y les preguntamos cómo se plantean pasar, pues con las luces nos dicen, que ya tenemos malas experiencias de pasar el túnel otras veces y subimos siempre con las luces puestas para pasar tranquilos. Hoy parece que sale todo redondo, así que Sebas y yo con su permiso nos metemos en medio de su pelotón y todos juntos nos marcamos unos 400 mts Túnel de Montnàber de record absoluto. Me habían hablado mal de los que pedalean sobre flacas, hoy he cambiado de opinión, ellos tienen sus costumbres y sus rutas, y nosotros las nuestras, y aunque no saludan cuando les cruzas hoy nos hemos ayudado mutuamente, nosotros con fotos ellos con luces. Después de cruzar el túnel nos dejamos caer en dirección Cúber y rápidamente les perdemos de vista, las flacas corren mucho, ¡vaya como corren!, se deslizan sobre el asfalto, van cómodas en este terreno, me consuelo pensando que con una flaca es imposible ir por los “Barrancs” y muchísimas otras zonas de nuestro "paraíso de las piedras".

 

Tenemos el Cúber delante y hay que subir hasta Es Coll de L’Ofre, después de subir hasta el túnel me parece un paseo si no fuera porque el sendero acabará siendo imposible de ciclar. Hasta Binimorat va todo bien, pasamos el Cúber por la izquierda, que es como creo que toca pasarlo, y vamos ascendiendo suavemente sorteando grupos de senderistas hasta llegar a las casas, y aquí se acaba el ciclar. Desde este punto hasta Es Coll de L’Ofre toca empujar, el sendero no se deja ciclar. Arriba ya en Es Coll de L’Ofre hemos visto que llegaba una pista 4x4 que venía directamente de Binimorat, bueno ya lo sabemos para la próxima vez, hoy nos damos cuenta de que hemos pagado la novatada así que escarmentados volvemos a sacar el plano y vemos que la pista 4x4 baja hasta Ses Cases de L’Ofre, así que vamos bajando cómodamente por esta pista hasta ese lugar, sin problemas, pero por si acaso ya llevamos las armaduras. 

Y a partir de Ses Cases hay que pararse y respirar hondo porque lo que te espera es bastante exigente. Vale la pena tomarse con tranquilidad la bajada y disfrutar de la belleza natural de este entorno, sobre todo vais a disfrutar de los 1.932 escalones que dicen tiene el camino y que os llevarán a Biniaraix. Yo no conté los escalones, pero los noté uno a uno. Este es un camino empedrado y escalonado, bajar por aquí con la MTB es lo más parecido a meterse en un batidora, el traqueteo es constante y no te da ningún respiro. Y si no basta con esto pues lo rematas con multitud de curvas que combinan el ser muy cerradas, estar escalonadas y tener bastante desnivel. Si todo es junto no es todavía suficiente le añades una hilera de piedras de protección lateral llamadas popularmente “escopidors” que muestran una amenazante forma en dientes de sierra tal que caer y rodar por encima de los “escopidors” ha de ser toda una experiencia que no deseo para nadie. Menos mal que el piso está seco, bajar por aquí con el empedrado resbaladizo ha de ser toda una proeza. No hemos cronometrado el tiempo que nos hemos tomado para bajar, pero entre la fotos, los grupos de senderistas que hemos ido sorteando, las malditas curvitas cerradas que a mi se me atraganta y me obligan a desmontar, las paradas estratégicas para ajustarnos las armaduras y regular la amortiguación, etc, etc la bajada ha sida larga pero hemos disfrutado cada rincón de maravilloso lugar. Hemos llegado al lavadero donde teníamos aparcado el coche exhaustos de la bajada y hemos aprovechado para refrescarnos, que buena falta nos hacía. Vamos metiendo las bicis en el coche y damos por bien amortizado el madrugón y el peaje pagado para esta Eixida. Me resisto a pensar que no volveremos pronto por esta zona, ahora que sabemos subir sin usar la carretera del Puig Major se nos abre la posibilidad de ciclar con Es Camí de Cingles, Montcaire y Bosc de Bàlitx, Barranc otra vez, etc.

 

  • Aquí está el pictorial de la Eixida
  • No hay track porque ni Sebas ni yo tenemos GPS (ni lo queremos, porque somos felices mirando mapas y equivocándonos de camino, así vamos descubriendo rutas)

 

Gracias x leernos y hasta la próxima Eixida.

Share

Comentarios   

 
0 #1 @lex 28-05-2012 00:37
Larguísima crónica... Aún así la he leido entera, y me han dado ganas de hacerla, es lo que tiene detallarlo todo... (que te ves con la bici en el cuento, ¡mmmmmm que ganas!)

S@lu2
Citar
 

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar

 
 
 
 

Contáctanos

Si lo deseas, puedes contactar con los creadores de esta web enviando un e-mail a la siguiente dirección de correo Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo., te contestaremos tan pronto como nos sea posible.

Gracias por visitarnos, Eixides MTBteam

Nota Legal

Eixides© es una web destinada a relatar nuestras excursiones en bicicleta de montaña y a promover la práctica respetuosa del MTB. Todo el contenido de esta web, ya sea texto, imágenes o rutas es original y la propiedad intelectual es de sus creadores. No está permitida la reproducción total o parcial de ningún contenido salvo autorización expresa del autor.